Tuesday, June 12, 2007

AMAR EN PRIMERA PERSONA


Hay revuelo en los corredores virtuales, por el trabajo titluado SELFKISS del colectivo PUPSAM, formado por David Puel y Tomas Libé, quienes con el bisturí photoshopiado, le han arreglado la vida a más de un solitario. Se trata de una colección de fotografías, en las que los protagonistas se besan a si mismos. Una introspección en imágenes, que nos lleva por un camino culebrero al drama de Narciso, y a proponernos preguntas que ni se nos habían ocurrido antes de ver el trabajo de estos artistas.

El arte mis amigos, esta ahí, solo para dar testimonio de la historia, así lo dijo Kandinski. Y si nos remitimos a la premisa en cuestión, esta historia tiene unos vericuetos más peligrosos, que una calle oscura en el down town de cualquier ciudad a las 3 de la mañana. Es el testimonio fotográfico de las cada vez más comunes palabras de las mujeres, cuando dicen que la cosa esta tan peluda con los hombres, que va a tocar cambiar de carril. Y los hombres no se quedan atrás cuando se refieren a nosotras como mamonas, controladoras, pegajosas y menopausicas prematuras. Así que les propongo una solución, por lo menos más profiláctica. Escojan la foto suya que mas les guste, ábranla en photoshop y métanle el diente a ver que sale. En esta triste temporada en donde nadie quiere a nadie, nadie apuesta por nadie, nadie responde por nadie y el compromiso fue declarado palabra non grata en el diccionario, vale la pena que nos enamoremos de nosotros mismos. Miren las ventajas y verán: No habría sida, ni a quien rendirle cuentas, nadie a quien invitar a cenar en un restaurante caro más que a nuestra dulce y perfecta compañía. Y aun mejor, vámonos a vivir a la republica independiente de los mitómanos, para que nadie nos traicione, aunque pensándolo bien, con la clase de enemigos que a veces llevamos dentro, no necesitamos asesinos en serie, ni guerras nucleares, ni atentados terroristas para destruirnos.

No me cambien de carril a leer esto, porque mañana mismo le voy a hacer llegar a unos cuantos que conozco, un manifiesto, bien redactado y listo para firmar y remitir a otros destinatarios, declarándonos enamorados perdidamente de cada uno de nosotros, con las correspondientes consecuencias:

Ninguno de los abajo firmantes, volverá a asistir a ningún evento en el que no seamos los protagonistas. No mas, cumpleaños donde la suegra, no mas navidades en casa del tío rico de la familia, no mas favores a los amigos vaciados, no mas prestar el sofá y el hombro a las amigas cuando rompen con sus novios. No mas visitas a los hospitales con racimos de uvas en un paquete, para el que le sacaron la vesícula, ni para la que le hicieron la histerectomía. No mas, las ahora totalmente inútiles confesiones comunitarias en la misa de cinco los domingos, ni mas paseos pendejos a almorzar afuera los fines de semana con los hijos, el marido, suegra, y hasta el perro. De ahora en adelante y para siempre, como decía mi sabio profesor de música, Pachito Uribe, que en paz descanse: SEREMOS LA PRIMERA PERSONA DEL VERBO AMAR.


Marta Sepulveda Góngora

Monday, June 11, 2007

CUANDO JOUMANA HADDAD SE HIZO FRUTA

Todo comenzo cuando el año pasado lei una nota en el sitio de mi amigo chileno Luis Arias Manso: POETAS DEL MUNDO. Hablaba, sobre una escritora arabe, y su nuevo libro, CUANDO ME HICE FRUTA. Quede pegada de la pantalla del computador, por los siguientes quince dias, tuve fiebre, no queria comer, no podia pensar. Lei y relei esos textos, que susurraban una poesia simple, profunda y extraordinariamente erotica.

Era tan distinta a lo escrito en este genero, sobre todo por mujeres. Y espero en Dios, que esta noche no vengan con capuchas y antorchas a quemarme el blog y a sacarme de la cama a medio vestir por lo que digo, y si lo hacen no me importa, porque es cierto. En muchos casos, demasiados, hemos caido sin saber a que horas, en una de las dos zanjas que le sirven de orilla a lo erotico: O la tendencia escalofriada, sudorosa, jadeante y bueno, tristemente pornografica, o la retorica babosa, humeda, saturada de sabanas destendidas, mejillas llorosas, estertores desesperados, en fin,(como decia mi querida maestra Piedad Bonnett),que no se salva ni para cantarla como bolero.

Quise saber mas sobre Joumana, averigue que nacio en Beirut, escritora, traductora y periodista, habla siete idiomas y prepara su tesis de doctorado sobre la traduccion poetica. Supe tambien que su libro habia sido publicado por Monte Avila en Venezuela, y como dato curioso, esta editorial, no tiene pagina web para solicitar informacion. Pero en mis desesperadas pesquizas literarias, encontre el numero telefonico de un representante de dicha editorial en Bogota, me comunique de inmediato para solicitar unos ejemplares, con la novedad de que desde Colombia no se hacian despachos. Por esas dichosas imprudencias del destino virtual, encontre su correo electronico, le escribi con toda premeditacion y alevosia, y para mi sorpresa, me contesto un mail muy afable, pero que tampoco remediaba mi urgencia de leerla en carne y hueso, o mejor dicho, en papel y tinta, como nos gusta a los adictos incurables.

A punto de entrar en crisis, sali por ahi a deambular, a buscar los soplones literarios que se enteran mejor de las chivas que uno, y me soltaron una que otra pista. La dama en cuestion no se ha quedado quieta, ha entrevistado a medio mundo, entre ellos al premio nobel portugues Jose Saramago, a Paulo Cohelo, a Umberto Eco, a Antonio Tabucchi y muchos mas. Ha sido traducida a mas de diez idiomas, ha escrito compilaciones de poesia libanesa moderna y trabaja para el diario An Nahar como periodista literaria. Con todo esto, por lo menos pude hacerme de unos cuantos fetiches para construirle un precario altar en mi lejano exilio, pude tener una idea de esta voz poderosa que nos llega desde oriente como los barcos de la cancion infantil, cargados de ... buena literatura y que les dejo de regalo, por si muero antes de comprar sus libros, por si me matan las feministas, por si me da por escribir poesia erotica y me pierdo en el camino.

Marta Sepulveda Gongora


JOUMANA HADDAD

CUANDO ME HICE FRUTA

Hombre y mujer fui concebida bajo la sombra de la luna,
Pero Adán fue sacrificado en mi nacimiento,
Inmolado a los mercenarios de la noche.

Y para colmar el vacío de mi otra esencia
Madre me bañó en aguas del misterio,
Me instaló en la orilla de cada montaña,
Moldeó la luz y la penumbra
Para hacer de mí mujer-centro y mujer-lanza,
Traspasada y gloriosa,
Ángel de los placeres innominados.

Extranjera crecí y ninguno cosechó mi trigo.
Diseñé mi vida en una hoja blanca,
Manzana a la que ningún árbol dio a luz.
Y la horadé y salí,
En parte vestida de rojo y en parte de blanco.

No solo estuve en el tiempo o fuera de él
Porque maduré en los dos bosques
Y recordé antes de nacer

Que soy un tumulto de cuerpos,
Que dormí largo tiempo,
Que viví largo tiempo,

Y cuando me hice fruta
Supe
Lo
Que
Me
Esperaba.

Pedí a los magos que cuidaran de mí,
Y entonces me llevaron consigo.
Dulce era mi risa
Azul mi desnudez
Tímido mi pecado.

Volaba sobre la pluma de un ave
Y me hacia almohada a la hora del delirio.
Cubrieron mi cuerpo de amuletos,
Y untaron mi corazón con la miel de la demencia.

Protegieron mis tesoros

Y los ladrones de mis tesoros,
Me obsequiaron historias y silencios,
Desataron mis raíces.

Y desde aquel día me voy
Me hago nube de cada noche

Y viajo.

Soy la única en decirme adiós
La única en acogerme.

El deseo es mi camino y la tormenta mi compás.
En el amor no echo anclas.
Gemela de las mareas,
De la ola y de la arena
Del candor y de los vicios de la luna,

Del amor
Y de la muerte del amor.

Durante el día mi risa es de los otros
Y la cena solo a mí me pertenece. .

Quien sabe mi ritmo me conoce
Me sigue
No me alcanza.



LA PANTERA ESCONDIDA DONDE NACENLOS HOMBROS

Ella tiene la cabellera mas lejana que un placer que acaba de pasar y en la sonrisa mil promesas que no impiden la lluvia. Sus colores son una paleta de temblores, ya cicatriz de ondas, ya claro de cuchillo. Ningún cartero llama a su puerta porque no se le conoce morada. Tampoco se le conoce fin, porque es libre como un árbol.
Y como un árbol, sube.
Ven
Recógela a flote en tus ojos.


(fragmento....)

Aporta tu hoz, segador!
Toma, aprieta, aspira, acaricia, enrolla, desenrolla,
Sea el hacha y el leñador
El sentido y el sentido contrario
Que tu recuerdo madure el fruto
Que tu mano navegue en la espera fluida
Que tus dedos se disputen la luna y el ahogamiento
Porque el río no comienza a correr mas que cuando el árbol se inclina sobre él

Y es el deseo el que mueve montañas
No la fe

LA ETERNA PREGUNTA: EL ARTE NACE O SE HACE?

De seguro, el caso que les muestro a continuacion, no es unico ni nuevo. Pero vaya que sirve para preguntarse cual de las dos premisas es cierta. Bianca Ryan, 11 años, interpreta la cancion ganadora del concurso AMERICA GOT TALENT. El arte mis queridos amigos, no necesita coreografias, se sostiene solito. Y yo puedo decirles despues de oirla, que cuando ella canta, Dios existe.

Ahi les va la direccion para que la vean, diganme si tengo o no razon:

http://www.tu.tv/videos/bianca-ryan-nina-prodigio

Thursday, June 7, 2007

¿PARA QUE VERSICULOS CON SEMEJANTE ARTÍCULO?

Acaba de llegar a mi correo, uno de esos textos que lo dejan a uno con las babas escurridas de la pura provocación, y con la pregunta idiota de ¿Cómo no fui yo quien escribió esto, si me sucedio igualito carajo?
Es del colombiano Ignacio Ramírez, y publicado en su reconocido diario virtual CRONOPIOS, que aterriza hace varios años en la pantalla del computador de más de cincuenta mil suscriptores en los cinco continentes, y algunos hemos convertido en la mejor manera de comenzar el día. Ramírez, estuvo en Miami el año pasado, en un viaje milagroso, si se tiene en cuenta su precario estado de salud, y escribe desde su trinchera en Bogota. Periodista, ex columnista de la revista dominical de El Tiempo (diario de mayor circulación en Colombia), escritor, guionista de cine, gestor cultural y organizador de mas de veinte encuentros internacionales de arte en todo el mundo, poeta acabado de salir del closet, y sobreviviente increíble de varias desgracias macondianas, entre ellas, una mordedura de cocodrilo en plena mejilla. Casado en tiempos de marras con una princesa de la casta indigena WAYU, con la cual tuvo sus hijos, hombre de palabra hasta la medula, encantador de serpientes y otras magias, en fin, una de esas personas por las que vale la pena haber encarnado en este valle de lagrimas.
Mi querido Ignacio, de quien me atrevo a decir que poseo el privilegio de su afecto y depositario de toda mi admiración, no pude resistirme a mostrarte en mi blog.

Una de tus mujeres de palabra,
Marta Sepulveda Gongora


LA ORDEN SECRETA DE ENRIQUE MOLINERO

Por Ignacio Ramírez*
Director de Cronopios

Hoy 7 de junio cumple sus primeros 27 años de eternidad el compañero socarrón Henry Miller, quien en sus mejores tiempos de polígrafo puso a temblar de miedo al imperio de la supuesta libertad, hasta el punto de prohibir la circulación de sus libros en territorio norteamericano, que ahora (¿quién los entiende?) se enorgullece de ser patria de ilustres libertinos como este gocetas que de trópico en trópico descongeló lo fríos corazones de sus detractores y de paso aireó a un mundo a punto de la asfixia.

¡Quién lo creyera! El cable internacional trae una contundente noticia literaria que va a sorprender a muchos, como ocurre todos los años: "después de aparente decadencia en el gusto de los lectores norteamericanos, los libros de Henry Miller, uno de los más grandes autores norteamericanos de todos los tiempos, resurgen a comienzos del siglo XXI como los más vendidos y leídos".

A ese adorable viejo calvo marrullero, debo el honor de haber sido expulsado, años ha, del Colegio Santo Tomás de Aquino, de Bogotá, y la decisión de no pisar jamás, de nuevo, un colegio, y dedicar la vida a leer y gozar porque el mundo se iba a acabar.

Hacía el quinto de bachillerato cuando en plena misa obligatoria el prefecto de disciplina me descubrió leyendo "Trópico de Cáncer", lo tenía subrayado en todos los párrafos lujuriosos, pero algún duende de aquellos que protegen a los pícaros, hizo que se fijara solamente en dos renglones magníficos: "No tengo dinero, ni recursos, ni esperanzas. Soy el hombre más feliz del mundo". El cura sonrió y se quedó con el libro.
Debió devorarlo porque al día siguiente, en clase de religión, reveló a mis cuarenta compañeros de salón, la magnitud de pervertido que tenían al lado, lector de porquerías sexuales, amigo de autores prohibidos.

Fue la mejor campaña publicitaria a mi favor. Todos en el curso, a excepción de los sapos que nunca faltan, querían que les hablara de los temas en referencia. Y yo, que por primera y única vez en la vida sentía el aura de la popularidad, simplemente me conseguí otro volumen de "Trópico de Cáncer" que fue pasando de mano en mano, de salón en salón, de pupitre en pupitre, de baño en baño.

Nunca he conocido nada tan suscitador como aquello: de "tercero" para arriba no había otro tema en los recreos, ni en los cuchicheos. Tanto, que tuve que acudir a mi temprana vocación de traductor y bautizar en castellano a Henry Miller, quien en adelante y para siempre sería Enrique Molinero.

Germán Thiriat, Augusto Samper y Mauricio Londoño se entusiasmaron de tal manera que propusieron crear la orden secreta de "Los devotos de Enrique Molinero", benemérita congregación que se consolidó tan pronto, que no tardó en enterarse el Padre Torres, rector entonces, quien desde su palco omnipotente, con dominio al patio principal y frente a los mil doscientos alumnos proclamó mi expulsión por "corruptor de compañeros, aficionado a lecturas que envenenan el alma, cunden como la cizaña y propician el pecado mortal".

Creo que ese ha sido uno de los días más felices de mi vida. Hoy, al leer la gratísima noticia de la resurrección del Coloso, a quien los bobos postmodernistas miran por encima del hombro mientras les escurre la baba de la envidia, me siento de nuevo tan feliz como en aquella inolvidable mañana en que me echaron del Santoto. Miller ya me lo había dicho: "Un día entré en la oficina, tomé todas mis cosas, las que puse en un portafolios y le dije a mi ayudante: 'Dile al jefe que me voy ya mismo y que no quiero mi sueldo de estas dos semanas'. Fue un pandemonium. Me fui ese día y me sentí un hombre libre". Hoy, con la buena nueva, brindo por el obsceno Dios de los trópicos, las naranjas, los sexus, los plexus y las pesadillas en los cuartos de aire acondicionado.


* Ignacio Ramírez, hijo de Miller. Gracias. Adiós.

Tuesday, June 5, 2007

VIRUS CONTAGIOSO

Vine a verlo porque de unos años para acá, en las mañanas apenas me levanto, encuentro en el piso un reguero de palabras que no se de donde vienen, y mucho menos que hacer con ellas. Al principio las barría, hacía pequeños montículos para recogerlas y echarlas a la basura. Algunas se resistían pegándose a la escoba, escondidas bajo el sofá o tras las puertas, como si tuvieran miedo y gritaran "no me tires, no me tires". Segura de su inutilidad, las envolvía sin piedad en una bolsa y las dejaba en la puerta para que el carro del aseo se las llevara.

Con horror comprobé como poco a poco, dejaron de ser una plaga controlada, cuando ya daba por sentado que eran un tema superado en mi vida. Investigué con los amigos, pregunté a los extraños, averigüé en la Internet sobre técnicas nuevas o antiguas para deshacerme de esas palabras acosadoras que me perseguían por la casa, se pegaban a mi ropa, se me escondían en los bolsillos y se reproducían sin control en las cobijas de la cama. Nada. Nadie conocía aquella extraña plaga literaria; nadie tenía idea de lo que era y al contrario, comenzaron a pensar que estaba loca, que había perdido la razón a causa de una herida de amor que me desgarró el alma, me desordenó el corazón y me fundió el cerebro, y por eso, veía fantasmagóricas palabras persiguiéndome en los sueños, rodando por mi cuerpo en la ducha, sazonando mis comidas y enredándose en mi pelo.

No dejo de pensar en el día que logre la ausencia de las palabras, que bello. Una ventana a la cual asomarme sin su ataque transparente y pegajoso, largo como patas de araña que acarician el cristal y me obligan a cerrar los ojos, a forzarlos y encogerlos para poder ver algo a través de ellas. Esta peste serpentea bajo mis párpados cuando cierro los ojos en la noche, se desborda por los desagües del baño y la cocina. Se ha propagado tanto, que ya florece en el jardín y se marchita deshojada en los floreros. Mutan palabrejas como "aburrimiento" en las tajadas de pan viejo en la nevera. Se riegan entre la pasta dental y derriten el jabón. Estoy tan aterrorizada, que el retraso en mi ciclo menstrual me hace sospechar que, algo imprevisto igual o parecido a los acariciantes tentáculos de la palabra "deseo" se me coló entre las piernas una noche de esas en que desperté agitada y bañada en sudor, solo cubierta por el terciopelo bordado de la palabra "piel".

Llegué a Miami huyendo del olor nauseabundo de la palabra "decepción" y sus puñeteros filos. En busca del arco iris sobre el que se escribe la palabra "esperanza", que hace tanto no veía. Y estoy aquí, en éste lugar, porque me han dicho que usted querido maestro, ha trajinado con éstos padecimientos, conoce perfectamente los síntomas de ésta extraña enfermedad de la que soy portadora, no pasiva sino activa, y quizá, me pueda recomendar una medicina, un paliativo o cualquier cosa. Me dispongo a recurrir a los más extraños tratamientos para curarme de este mal palabrístico. Y si al final, usted determina que no tengo cura, que mi dolencia de palabras se halla en una fase terminal, por lo menos me revele un conjuro mágico para desaparecerlas, o toque para mí, una tonada de flauta traída de Hammelin para encantarlas y ahogarlas en el río. O me enseñe a convivir con ellas, a domarlas, me regale un látigo para obligarlas a saltar entre aros de fuego o a hacer piruetas sobre un balón de colores. Me revele una fórmula, para convertir en productivo este vírus que hace llagas en mi piel y se me pudre en las entrañas. O quizá me recomiende a un amigo suyo del teatro o del circo, donde pueda ser contratada como extraña atracción de su espectáculo, y me exhiba en un cartel orgulloso, para que la gente haga fila y pague cinco dólares por verme, y se vayan a sus casas entre fascinados y horrorizados comentando por semanas el suceso.

Quiero someterme a las pruebas que usted determine convenientes, con tal de dejar aquí este costal de garabatos que me pica en los dedos. Para exterminar ésta plaga o para que me acompañe en mi desgracia al regalarme la balsámica frescura de la palabra "comprensión". En últimas, vine a compartir éste sino con personas que sufran del mismo mal. Sé que eso no me cura, pero me proporcionaría un gran consuelo. Saber que no soy un espécimen extraño, que somos una comunidad de estigmatizados, unidos y dispuestos a conquistar el mundo a como dé lugar. Estoy lista para inmolarme voluntariamente frente al edificio del congreso con mis palabras ardientes en las manos; preparada para las manifestaciones públicas, y para recorrer las calles agitando en el aire la palabra "reivindicar" en mayúscula; que nos vean tan fuertes, que no tengan más remedio que cedernos un espacio en la tele en un horario triple A; para comenzar a crear una conciencia de que los escritores enamorados de las palabras, contagiados de este virus positivo, no somos una raza maldita y desadaptada, sino que también tenemos derechos y podemos aportar algo valioso a la sociedad con nuestras esquizofrénias literarias. Y quién sabe, si lo hacemos como se debe, quizá obtengamos un lugar en el parlamento, o una silla preferencial en los debates de la comunidad económica europea, o decidan quitar de una vez por todas a George Washington y nos dediquen un justo reconocimiento fotográfico en los billetes de un dólar.

En fin, mi querido maestro Daniel Fernández. Estoy aquí no a medias, sino en cuerpo, alma y corazón para lo que sea que suceda después de tomar su clase. Ruego a Dios que usted no se dé por vencido conmigo y me mande de regreso a casa a dedicarme a otra cosa. Porque con tantos años lidiando este mal no sabría que hacer. Ya dejé atrás mi mundo, mi familia y hasta renuncié irrevocablemente al amor; vendí todas mis pertenencias para financiarme sin éxito un tratamiento efectivo que me cure o termine de matarme.
Lo dejo finalmente en sus manos y que Dios, usted y mis compañeros de infortunio se apiaden de mí alma.


MARTA SEPÚLVEDA GÓNGORA

Monday, June 4, 2007

PLANETA MAR: PHILIP PLISSON Y SUS FOTOGRAFIAS EN MADRID

La fotografia que aparece en la ilustracion, es una de las 200 que el fotografo Philip Plisson exhibira hasta el 20 de Junio en El parque del Retiro en Madrid. Fue tomada por el artista a finales de 1996 durante un temporal que azotó la punta de Poulains en Francia con vientos de hasta 130 km/h.

Plisson, que en el 2003 dono un álbum de fotografías, para financiar algunas acciones en favor de la libertad de prensa en el mundo, celebrado asi por REPORTEROS SIN FRONTERAS, tras el éxito de "El Mar", nos presenta en esta obra, que constituye sin duda un nuevo reto, fotografías en su mayor parte inéditas, fruto de un trabajo desarrollado en los océanos durante más de veinticinco años en cincuenta paises. Con fotografías tomadas desde el cielo o a ras de agua, Philip Plisson revive a lo largo de estas, la fuerza del mar y la belleza de los elementos, que se desatan o apaciguan a voluntad de los vientos y las mareas, y el trabajo y la vida de los hombres que conviven con su cercania.

Para los que lamentablemente no esten en Madrid en estos dias, les dejo las imagenes de este maestro, esas tienen mas valor que todas las palabras que yo pueda escribir para contarles de su trabajo.

Aqui esta su pagina, para que mas? http://www.plisson.com/

EL SECUESTRADOR IDEALISTA

El jefe de la banda de secuestradores estaba eufórico el día de la cita para el pago del rescate. Habían pasado tres largos meses y una sola noche interminable de sufrimientos para la víctima y la familia pero el jefe guerrillero parecía embriagado en su concepto muy personal del heroísmo.

Cuando le entregaron el dinero en efectivo, en dos bolsas plásticas oscuras, coincidencialmente de las mismas utilizadas para botar la basura, alguien de los negociadores preguntó si querían contarlo. “Estamos entre gente honorable, estamos entre gente honorable”, se anticipó a responder el cabecilla de los plagiarios con falsa cortesía, como si tuviera que decir dos veces lo mismo para que le creyeran.

El padre escuchaba atento con deseos de hablar pero no decía nada, nada. “¿Honorable?”, se preguntó mentalmente. Todavía tenía las marcas de las cadenas que lo inmovilizaron del cuello a la pata de un camastro. Tampoco podía olvidar que para aterrorizar y presionar a la familia, en medio de la agonía del cautiverio, un día decapitaron un gallo y le untaron la sangre viva en la cara y la camisa. Esa fue la fotografía que enviaron con la exigencia del rescate. La familia se imaginaba lo peor.

El jefe de los secuestradores continuaba con el uso de la palabra. Nadie le contradecía. Como una justificación, les repitió a los concurrentes que eran unos afortunados: “Ustedes son unos afortunados –les dijo-, ustedes son unos afortunados porque dieron con nosotros que somos unos idealistas”. El padre no aguantó mas y explotó: “¡Qué tal que fueran unos hijueputas!”.

Todos quedaron en silencio. El idealista miró confundido por un instante que pareció eterno pero suficiente para que la familia del secuestrado desapareciera de la escena del crimen.

Jaime Horta Díaz
hortajaime@hotmail.com


(Incluyo el e.mail de Jaime, si tienen algo que decirle, escribanle.)

Saturday, June 2, 2007

LA URGENCIA DE LO URGENTE

Hace quince dias El Nuevo Herald, en su publicacion dominical, (la de mayor tiraje en la semana), la periodista miamense varias veces ganadora de Premios EMI, Mercedes Soler, publicó en su columna, que en los Estados Unidos no habia Academia de la Lengua Española. Su articulo se llamaba "Español Urgente". La pobre no tenia idea de que dicha academia existe en USA desde 1973, o sea hace la medio pendejadita de 34 temporadas de huracanes y que su sede principal es en Nueva York.
Inmediatamente el colombiano John Jairo Palomino, en ejercicio de sus funciones como director de la Fundacion Memoria Cultural, le mando una nota al periodico para refrescarle la memoria cultural a la periodista y que se hiciera claridad sobre la errada información, le conto ademas que el director de la Academia en Miami es Odon Betanzos Palacios, un conocido poeta de origen español muy simpático por cierto y de mucha actividad, que entre otras cosas, dicta conferencias sobre el spanglish y sus peligros.

Pero no se hizo una nota aclaratoria en el periodico, con la prontitud que se hubiera podido esperar de un medio serio como es el Herald y de una periodista destacada como lo es la Sra Soler, no. Lo unico que le llego a nuestro querido John Jairo fue un e.mail, que aun deja mas que desear de la manera como se informan los periodistas sobre lo que publican. Y para no caer en mas especulaciones....ahi les va la nota, todavia con la tinta fresca....

" Querido Johnjairo,

Muchísimas gracias por su aclaración. La profesora de español con que me asesoré para la columna me indicó que en EEUU no contabamos con nuestra propia academia sino con delegados de la RAE. Inclusive en el encuentro al que asistí en España desconocían de la academia de aquí. Acabo de hablar telefónicamente con el Sr. Betanzo Palacios y he corroborado su información. Trataré de retomar el tema de nuestro idioma en otra columna, ya que ha tenido muchísimo interés, y entonces haré la rectificación necesaria.

Nuevamente le agradezco su carta.
Atentamente,
Mercedes"